miércoles, 25 de noviembre de 2015

«PROVERBIOS Y CANTARES» DE ANTONIO MACHADO (2)

La serie de «Proverbios y cantares» de Nuevas canciones (1924) de Antonio Machado ofrece diferencias importantes con relación a la de Campos de Castilla, tanto en el contenido como en la forma y el tono. Junto a temas que aparecían en Campos de Castilla, adquieren ahora especial desarrollo los temas de la persona, la identidad y la fraternidad: el “yo” (o su máscara), el “tú”, el “otro” (o el complementario), la “amistad”,… Se manifiesta en estos poemas su deseo de superar el individualismo y sintonizar con los otros. Formalmente, los poemas son más breves, más escuetos. Muestra su gusto por los versos de los cantes andaluces, especialmente la soleá o soledad.
Os dejo esta muestra para que podáis compararla con la de Campos de Castilla.

I
El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve.

IV
Mas busca en tu espejo al otro,
al otro que va contigo.

VIII
Hoy es siempre todavía.

XV
Busca a tu complementario,
que marcha siempre contigo,
y suele ser tu contrario.

XXIV
Despacito y buena letra:
el hacer las cosas bien
importa más que el hacerlas.

XXIX
Despertad, cantores:
acaben los ecos,
empiecen las voces.

XXXVI
No es el yo fundamental
eso que busca el poeta,
sino el tú esencial.

L
Con el tú de mi canción
no te aludo, compañero;
ese tú soy yo.

LIII
Tras el vivir y el soñar,
está lo que más importa:
despertar.

LXVI
Poned atención:
un corazón solitario
no es un corazón.

LXXI
Da doble luz a tu verso,
para leído de frente
y al sesgo.

LXXXI
Si vivir es bueno,
es mejor soñar,
y mejor que todo,
madre, despertar.

LXXXV
¿Tu verdad? No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela.

LXXXVI
Tengo a mis amigos
en mi soledad;
cuando estoy con ellos
¡qué lejos están!

XCIV
Doy consejo a fuer de viejo:
nunca sigas mi consejo.

XCV
Pero tampoco es razón desdeñar
consejo que es confesión.

XCVI
¿Ya sientes la savia nueva?
Cuida, arbolillo,
que nadie lo sepa.

XCVIII
Tu profecía, poeta.
-Mañana hablarán los mudos:
el corazón y la piedra.

XCIX
-¿Mas el arte?...
-Es puro juego,
que es igual a pura vida,
que es igual a puro fuego.
Veréis el ascua encendida.

martes, 24 de noviembre de 2015

«PROVERBIOS Y CANTARES» DE ANTONIO MACHADO (1)

Os dejo una selección de «Proverbios y cantares» de Campos de Castilla (1917) de Antonio Machado. En esta sección del libro recoge sus meditaciones sobre los enigmas del hombre y del mundo: el paso del tiempo, la muerte, Dios, el yo, la creación poética,... Son poemas en los que se aprecia su afición a la filosofía (el gusto por los proverbios, los aforismos, las sentencias filosóficas y morales) y su fervor por las coplas populares (para él, los cantares son puras efusiones líricas).
Acompañan estos poemas las excelentes versiones musicales que de ellos hicieron Paco Ibáñez y Joan Manuel Serrat.




I
  Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.

IV
  Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.

XXI
  Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Después soñé que soñaba.

XXIII
  No extrañéis, dulces amigos,
que esté mi frente arrugada.
Yo vivo en paz con los hombres
y en guerra con mis entrañas.

XXVIII
  Todo hombre tiene dos
batallas que pelear.
En sueños lucha con Dios;
y despierto, con el mar.

XXIX
  Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino:
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.

XXXVII
  ¿Dices que nada se crea?
No te importe; con el barro
de la tierra, haz una copa
para que beba tu hermano.


XXXVIII
  ¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros.
Haz tu copa, y no te importe
si no puedes hacer barro.

XLI
  Bueno es saber que los vasos
nos sirven para beber;
lo malo es que no sabemos
para qué sirve la sed.

XLIV
  Todo pasa y todo queda;
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

XLV
  Morir... ¿Caer como gota
de mar en el mar inmenso?
¿O ser lo que nunca he sido:
uno, sin sombra y sin sueño,
un solitario que avanza
sin camino y sin espejo?

XLVI
  Anoche soñé que oía
a Dios gritándome: ¡Alerta!
Luego era Dios quien dormía,
y yo gritaba: ¡Despierta!

L
 —Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza.

LIII
  Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
 

jueves, 19 de noviembre de 2015

PALABRAS, SINTAGMAS Y ENUNCIADOS

Os dejo los tres esquemas que hemos ido elaborando y explicando en clase en el tema de las unidades de la lengua. No olvidéis que uno de los trabajos más importantes de los estudiantes es aprender a organizar y clasificar toda la información que se va recibiendo para poder estudiarla posteriormente de una manera más sistemática y clara.

martes, 17 de noviembre de 2015

«NOCTURNO» DE RUBÉN DARÍO

Rubén Darío
Os dejo para leer un poema de Cantos de vida y esperanza (1905), además de los comentados en clase («Canción de otoño en primavera», «Lo fatal», «Melancolía»). Se titula «Nocturno», título que Rubén Darío empleó también para otros poemas y que revela el gusto romántico por  la noche.
En este poema, además de tratar el tema del insomnio, busca a los lectores cómplices que han sufrido como él el dolor, la amargura existencial, la nostalgia, la frustración,..., los sentimientos que constantemente afloran en todo el libro y que resultan tan diferentes de los percibidos en Prosas profanas.
 


 NOCTURNO

         Los que auscultasteis el corazón de la noche,
los que por el insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, un eco vago, un ligero rüido...

         En los instantes del silencio misteriosos,
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
¡sabréis leer estos versos de amargor impregnados!... 

         Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas. 

         Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,
y la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
¡y el sueño que es mi vida desde que yo nací!

         Todo esto viene en medio del silencio profundo
en que la noche envuelve la terrena ilusión,
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.

lunes, 16 de noviembre de 2015

¿QUÉ ES EL MODERNISMO? (2)

Valle-Inclán
Como complemento a la definición de «modernismo» que hizo López Chavarri en 1902, traigo ahora la lúcida reflexión del genial Valle-Inclán sobre este movimiento, publicada en el prólogo a Sombras de vida de Melchor Almagro en 1903. Para él, los jóvenes escritores de entonces perseguían «un vivo anhelo de personalidad» y ponían «más empeño por expresar sensaciones que ideas». Estos eran los rasgos característicos del nuevo arte modernista y no tanto los sorprendentes recursos literarios empleados por él.


Si en la literatura actual existe algo nuevo que pueda recibir con justicia el nombre de «modernismo», no son, seguramente, las extravagancias gramaticales y retóricas, como creen algunos críticos candorosos, tal vez porque esta palabra «modernismo», como todas las que son muy repetidas, ha llegado a tener una significación tan amplia como dudosa. Por eso no creo que huelgue fijar en cierto modo lo que ella indica o puede indicar.

La condición característica de todo el arte moderno, y muy particularmente de la literatura, es una tendencia a refinar las sensaciones y acrecentarlas en el número y en la intensidad. Hay poetas que sueñan con dar a sus estrofas el ritmo de la danza, la melodía de la música y la majestad de la estatua. Teófilo Gautier, autor de la Sinfonía en blanco mayor, afirma en el prefacio á las Flores del Mal que el estilo de Tertuliano tiene el negro esplendor del ébano.

Según Gautier, las palabras alcanzan por el sonido un valor que los diccionarios no pueden determinar. Por el sonido, unas palabras son como diamantes, otras fosforecen, otras flotan como una neblina.

[...] Esta analogía y equivalencia de las sensaciones es lo que constituye el «modernismo» en literatura. Su origen debe buscarse en el desenvolvimiento progresivo de los sentidos, que tienden a multiplicar sus diferentes percepciones y corresponderlas entre sí formando un solo sentido, como uno solo formaban ya para Baudelaire.

La lectura del soneto «Correspondances» de Baudelaire  y el comentario de algunas sinestesias empleadas por Rubén Darío ya nos habían puesto sobre la pista de esta «equivalencia de las sensaciones» que aquí apunta Valle-Inclán.