jueves, 22 de enero de 2015

«ICONOS PARA DAR Y TOMAR»

Estos sí son iconos
Os dejo el artículo «Iconos para dar y tomar» escrito por el periodista Javier Ortiz, poco antes de morir en 2009, que vamos a comentar en clase desde el punto de vista lingüístico. En algunas ocasiones los articulistas reflexionan en sus columnas sobre asuntos relacionados con el uso de la lengua que revelan igualmente su visión de la realidad. Sus comentarios sobre la necesidad de precisión lingüística y la obligación de tener una conciencia crítica sobre lo que hacemos (sea escribir o cualquier otra actividad) conectan con cuestiones ya tratadas en clase en distintos momentos.


Todos los días, tropecientos periodistas españoles escriben o dicen de alguien que es un icono. De lo que sea. Que si van a difundir un documental sobre los iconos del western, con Clint Eastwood en el papel de icono estelar; que si Marilyn Monroe se convirtió en un icono del pop gracias a Andy Warhol (otro icono); que si Almodóvar es un icono del nuevo cine español…
Antes se hablaba de personajes de culto, de ídolos, de emblemas, de mitos, de símbolos. Nada del otro jueves, pero por lo menos era castellano; no un rebote absurdo del inglés. 
El sustantivo “icono” tiene cuatro acepciones registradas en el DRAE: o es una representación religiosa propia  de las iglesias cristianas orientales, o es una tabla pintada con técnica bizantina, o es un signo que mantiene semejanza con el objeto representado (como en ciertas señales de tráfico, por ejemplo), o bien, y en informática, es una representación gráfica esquemática que sirve para identificar ciertas funciones o programas.
No veo yo que Marilyn Monroe encaje en ninguna de esas posibilidades. Podría albergar ciertas dudas con respecto a Pedro Almodóvar, pero, tratándose de Marilyn, ninguna.
Sobrepasemos la anécdota e indaguemos en la categoría: ¿por qué tanto profesional de la comunicación se empeña en hablar y escribir imitando acríticamente a quienes lo rodean (o a sus jefes), recurriendo a los mismos latiguillos, barbarismos y frases hechas, sin preguntarse siquiera si lo que está diciendo o escribiendo se da de patadas con el diccionario y con la gramática?
Respuesta: porque para considerar de modo crítico el lenguaje hay que empezar por ser crítico, en general. Y eso, en estos tiempos, se lleva poco y mal.

jueves, 15 de enero de 2015

EL NÚCLEO DEL SINTAGMA NOMINAL: SUSTANTIVOS Y PRONOMBRES

Empezamos el repaso a las estructuras de los distintos sintagmas vistos en el tema anterior de lengua y estudiamos los componentes de cada uno de ellos desde el punto de vista morfológico (según su forma), semántico (según su significado) y sintáctico (según su función).
En la oración simple, en el sintagma nominal siempre funcionan como núcleo del sintagma o un sustantivo, o un pronombre o  una palabra sustantivada.
Los sustantivos (o nombres) son las palabras con las que designamos y clasificamos los seres y entidades de la realidad pensándolos como conceptos independientes. Son palabras variables que admiten morfemas flexivos de género y número.
Los pronombres equivalen a un sustantivo y son palabras que poseen un significado ocasional, no permanente, en función de la situación de comunicación y del contexto del discurso. Tienen un valor deíctico, es decir, señalador, pues se refieren a realidades que están en la situación de comunicación o a sustantivos que han aparecido o van a aparecer en el texto. Tienen distintas formas y admiten, según las clases, morfemas de género, número y persona gramatical. Los pronombres pueden ser personales, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos, interrogativos, exclamativos y relativos.
Las diferentes clases de palabras (adjetivos, adverbios, verbos,...) pueden transformarse en sustantivos y convertirse en palabras sustantivadas que van precedidas de determinantes y que desempeñan la función de núcleo del sintagma nominal.
Todo esto está desarrollado en la presentación que he preparado para explicar el tema en clase y que os dejo a continuación.

martes, 13 de enero de 2015

LOS SÍMBOLOS DEL «ROMANCERO GITANO» DE FEDERICO GARCÍA LORCA

La lectura del «Romancero gitano» siempre sorprende por el uso que hace García Lorca de los símbolos. Los símbolos o imágenes físicas que sugieren algo no perceptible por los sentidos (una idea, un sentimiento, una obsesión, una angustia,...) apuntan en esta obra a «esas fuerzas elementales que desencadenan conflictos irresolubles y que se desatan sin que el hombre pueda controlarlas [...]: las ansias de libertad, la violencia, el erotismo, la frustración amorosa, la pena, el destino trágico», en palabras de Pedro Lumbreras y Sara Lumbreras. Del estudio que realizan estos dos autores en el prólogo a la edición de «Romancero gitano» de la editorial Akal tomo este cuadro esquemático que resume de una forma muy acertada todos los comentarios que hemos ido realizando de los romances leídos en clase y el contenido de los apuntes que estáis trabajando en casa.


Símbolo
Significado
Romance
Elementos naturales
Luna

Muerte, influjo maléfico
«Romance de la luna, luna»/«Burla de don Pedro a caballo» (vv.16-17)
Mar
Ansia de felicidad amorosa
«Romance sonámbulo» (v.24)
Muerte
«Romance de la pena negra» (v.17)
Agua
Llanto
«Romance de la Guardia Civil Española» (v.55)
Sombra
Pena amorosa
«Romance de la pena negra» (v.6)
Muerte
«Romance de la Guardia Civil Española» (v.55)
Viento
Anuncia la tragedia
«Romance de la Guardia Civil Española» (v.33)
El erotismo masculino
«Preciosa y el aire»
Arena
Destrucción
«Romance de la Guardia Civil Española» (v.124)
Seres humanos
Jinete
Presagio de muerte
«Romance de la luna, luna» (v.21)
Guardia Civil
Brazo ejecutor del poder político y religioso que reprime a los gitanos
«Romance de la Guardia Civil Española»
Colores
Verde
Instinto sexual masculino
«Preciosa y el aire» (v.38)
Frustración amorosa y muerte
«Romance sonámbulo»
Malva
Muerte
«La monja gitana» (v.2)
Amarillo
Muerte
«Muerto de amor» (v.11)
Fluidos
Sangre
Sensación cromática
«Reyerta» (vv. 2-3)
Instinto sexual
«Thamar y Amnón» (vv. 59-60)
Muerte
«Reyerta» (vv. 25-26)
Ginebra
(Alcohol)
El mundo civilizado, ajeno al universo mítico de los gitanos
«Preciosa y el aire» (v.53)
Animales
Zumaya
Mal augurio
«Romance de la luna, luna» (v.29)
Caballo
Pasión desenfrenada
«Reyerta» (v. 7)/ «Romance de la pena negra» (v.6)/ «Thamar y Amnón» (v. 69)
Horror, destrucción y muerte
«Romance de la Guardia Civil Española» (v.29)
Presagio de muerte
«Martirio de Santa Olalla» (v.2)
Gallo
Anuncia la destrucción y el sacrificio de los gitanos
«Romance de la Guardia Civil Española» (v.31)
Flores y plantas
Azucena
Pureza y fertilidad
«San Gabriel» (v.32)
Campanilla
Alegría
«San Gabriel» (v.38)
Siempreviva
Mal presagio, muerte
«San Gabriel» (v.70)
Adelfa
Muerte
«Romance del emplazado» (v.25)
Cicuta
Muerte
«Romance del emplazado» (v.28)
Ortiga
Muerte
«Romance del emplazado» (v.28)
Árbol
La cruz del martirio
«Martirio de Santa Olalla» (v.52)
Objetos
Vara de mimbre
Señorío, nobleza, dignidad, elegancia del gitano
«Prendimiento de Antoñito el Camborio» (v.3)
Cuchillo
Valentía y agresividad, asociadas al sentido de la hombría del gitano
«Prendimiento de Antoñito el Camborio» (v.37)
Pozo
(aljibe)
La pasión estancada
«Romance sonámbulo»
Espejo
La vida sedentaria del hogar
«Romance sonámbulo»

lunes, 12 de enero de 2015

LAS HUELLAS DE LOS CUENTOS DE «EL CONDE LUCANOR» DE DON JUAN MANUEL

Además de los dos cuentos de El conde Lucanor de don Juan Manuel que hemos leído en clase, vamos a leer dos cuentos más que han tenido gran vigencia en nuestra literatura: el cuento VII («Lo que sucedió a una mujer que se llamaba doña Truhana») y el cuento X («Lo que ocurrió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces»). El primero sirvió de inspiración a la conocidísima fábula «La lechera» de Félix María de Samaniego  y el segundo fue recordado por Calderón de la Barca en «La vida es sueño», en una décima en la primera jornada. 
Estos trasvases de textos son muy frecuentes en la historia de la literatura: el propio don Juan Manuel aprovechó los cuentos orientales como fuente de inspiración en su obra y sus cuentos han sido también objeto de distintas versiones a lo largo de los siglos. En 1935 Jorge Luis Borges glosó el cuento XI de El conde Lucanor en su Historia universal de la infamia (páginas 37 a 39) en el relato «El brujo postergado», un estupendo cuento fantástico en el que un tiempo y un espacio mágicos sirven para medir la lealtad de un discípulo a su maestro. Muy recomendable.

Cuento VII
Lo que sucedió a una mujer que se llamaba doña Truhana

Otra vez estaba hablando el Conde Lucanor con Patronio de esta manera:
-Patronio, un hombre me ha propuesto una cosa y también me ha dicho la forma de conseguirla. Os aseguro que tiene tantas ventajas que, si con la ayuda de Dios pudiera salir bien, me sería de gran utilidad y provecho, pues los beneficios se ligan unos con otros, de tal forma que al final serán muy grandes.
Y entonces le contó a Patronio cuanto él sabía. Al oírlo Patronio, contestó al conde:
-Señor Conde Lucanor, siempre oí decir que el prudente se atiene a las realidades y desdeña las fantasías, pues muchas veces a quienes viven de ellas les suele ocurrir lo que a doña Truhana.
El conde le preguntó lo que le había pasado a esta.
-Señor conde -dijo Patronio-, había una mujer que se llamaba doña Truhana, que era más pobre que rica, la cual, yendo un día al mercado, llevaba una olla de miel en la cabeza. Mientras iba por el camino, empezó a pensar que vendería la miel y que, con lo que le diesen, compraría una partida de huevos, de los cuales nacerían gallinas, y que luego, con el dinero que le diesen por las gallinas, compraría ovejas, y así fue comprando y vendiendo, siempre con ganancias, hasta que se vio más rica que ninguna de sus vecinas.
»Luego pensó que, siendo tan rica, podría casar bien a sus hijos e hijas, y que iría acompañada por la calle de yernos y nueras y, pensó también que todos comentarían su buena suerte pues había llegado a tener tantos bienes aunque había nacido muy pobre.
»Así, pensando en esto, comenzó a reír con mucha alegría por su buena suerte y, riendo, riendo, se dio una palmada en la frente, la olla cayó al suelo y se rompió en mil pedazos. Doña Truhana, cuando vio la olla rota y la miel esparcida por el suelo, empezó a llorar y a lamentarse muy amargamente porque había perdido todas las riquezas que esperaba obtener de la olla si no se hubiera roto. Así, porque puso toda su confianza en fantasías, no pudo hacer nada de lo que esperaba y deseaba tanto.
»Vos, señor conde, si queréis que lo que os dicen y lo que pensáis sean realidad algún día, procurad siempre que se trate de cosas razonables y no fantasías o imaginaciones dudosas y vanas. Y cuando quisiereis iniciar algún negocio, no arriesguéis algo muy vuestro, cuya pérdida os pueda ocasionar dolor, por conseguir un provecho basado tan sólo en la imaginación.
Al conde le agradó mucho esto que le contó Patronio, actuó de acuerdo con la historia y, así, le fue muy bien.
Y como a don Juan le gustó este cuento, lo hizo escribir en este libro y compuso estos versos:


En realidades ciertas os podéis confiar,
mas de las fantasías os debéis alejar.

jueves, 8 de enero de 2015

LA LITERATURA MEDIEVAL: ACTIVIDADES DE REPASO

Os propongo dos actividades para repasar todo lo que hemos trabajado en clase sobre la literatura medieval hasta ahora y para preparar el examen que haremos próximamente. Realizar este tipo de ejercicios (tablas, esquemas,...) sirve para poner en práctica técnicas que debemos tener en cuenta a la hora de estudiar, puesto que sirven para clasificar y organizar la información que vamos aprendiendo.
  • En la primera tabla debemos comparar la actividad literaria que realizaron los juglares y los clérigos teniendo en cuenta distintos aspectos: intencionalidad, temática, métrica, estilo,...
  • En la segunda tabla debemos especificar las características generales (autor, género literario, cronología,...) de las principales obras de la época medieval (siglos XI a XIV).