viernes, 10 de junio de 2016

EL TEATRO BARROCO: LA «COMEDIA NUEVA» DE LOPE DE VEGA

Corral de comedias de la Pacheca (Madrid)
Desde finales del siglo XVI la demanda de obras de teatro aumentó y numerosos autores acudieron a satisfacer el deseo y gusto del público que acudía a los corrales de comedias. Las fórmulas teatrales que se ofrecieron fueron variadas y dispersas. A todas se impuso, por los alrededores de 1590, la que fijó Lope de Vega, con elementos de otros creadores y otros propios.
A partir de Lope de Vega se habla de comedia nueva para distinguir las nuevas obras teatrales de las anteriores que se asentaban en la concepción clásica aristotélica. Frente a la concepción didáctica clásica, Lope defiende que el teatro debe tener como fin deleitar al público («como las paga el vulgo es justo/ hablarle en necio para darle gusto»).
Lope de Vega expone sus ideas literarias en el Arte Nuevo de hacer comedias (extenso poema en endecasílabos sueltos de 1609). Las características principales de la comedia nueva son:
  • MEZCLA LO TRÁGICO Y LO CÓMICO, a diferencia del teatro clásico que separaba tragedia y comedia. Como en la naturaleza, aparece mezclado lo serio y lo divertido, el rey junto con el pueblo, para mayor satisfacción del público.
  • DIVISIÓN DE LA OBRA EN TRES ACTOS O JORNADAS, a diferencia del teatro clasicista que dividía las obras en cinco actos.  Los tres actos se corresponden mejor con el desarrollo de la trama (planteamiento-nudo-desenlace) y ayudan a mantener mejor la atención del público.
  • RUPTURA DE LAS TRES UNIDADES DRAMÁTICAS CLÁSICAS (unidad de lugar, de tiempo y de acción). Los argumentos dramáticos se desarrollan en más de un día, en diversos lugares y normalmente se refieren a dos acciones distintas (la principal que protagonizan el galán y la dama; la secundaria protagonizada por los criados generalmente)
  • POLIMETRÍA: variedad de versos en la obra para romper la monotonía expresiva. Se emplean en cambios de escena, se van adecuando a las situaciones y los asuntos: las décimas son para las quejas (soliloquios); los sonetos para los que aguardan (soliloquios); los romances  y octavas para las relaciones o narraciones de hechos no ocurridos en escena; los tercetos para cosas graves (expresar sentimientos elevados o líricos, decisiones importantes); las redondillas para cosas de amor (rapidez de la estrofa que se presta al diálogo amoroso). Además, se incorporaron a las obras composiciones de tipo popular que eran del agrado del público
  • LENGUAJE DRAMÁTICO NO COMPLICADO Y ADECUADO A LOS PERSONAJES Y A LAS SITUACIONES. Se rehúye el lenguaje culto y difícil de entender por el gran público. Se sigue el decoro expresivo, la adecuación entre el lenguaje y la condición social del personaje para dar verosimilitud. El rey habla grave, el viejo habla de forma sentenciosa, los amantes son siempre emotivos, los criados no tratan de cosas elevadas.
  • TEMAS DEL GUSTO DEL PÚBLICO: AMOR Y HONRA. Las comedias reflejan un modelo de sociedad monárquica y religiosa que se rige por valores tradicionales. 
El amor y la honra se plantean como fuerzas que guían las actuaciones de los personajes. 
    La honra es una fuerza superior que se superpone a los deseos de los personajes y que los obliga a actuar conforme a unas normas preestablecidas: es el llamado código del honor. Se distingue entre el honor en virtud del nacimiento y la honra que depende de la reputación y opinión de los demás. La honra puede perderse por causas propias (cobardía, robo,…) o ajenas (adulterio de la esposa, hija soltera seducida,…). La recuperación de la honra estaba igualmente reglamentada (si la hija soltera había sido seducida, había que casarla con el seductor o debía morir el seductor y la hija iba al monasterio; si la mujer casada era el motivo de deshonra, había que entablar duelo con el adúltero, matar a los que ayudaron a cometer el adulterio -criados, alcahuetas,…- y matar a la adúltera). En todo caso la reparación había de ser justa (sólo podían llevarla a cabo quienes tenían honor -nobles-); diligente y universal (matar al agresor sea quien fuere excepto el rey o el príncipe por interés nacional) y tener correspondencia con el delito (si había sido público, la reparación debía ser pública; si había sido secreto la reparación debía ser secreta).
    • PERSONAJES DEL GUSTO DEL PÚBLICO. Se repiten constantemente unos personajes fijos, lo que facilita a los espectadores el rápido reconocimiento y al autor la fácil creación. No tiene gran complejidad psicológica, son fácilmente previsibles. Los más frecuentes son:
    ·        El galán, guapo y valiente.
    ·        La dama, hermosa y enamoradiza.
    ·        El barba (viejo, padre, rey) que soluciona el conflicto.
    ·        El antagonista, que se opone al galán.
    ·        La criada, acompañante y confidente de la dama.
    ·       El criado, acompañante del galán, gracioso, ingenioso, contrapunto del señor.
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    Os dejo esta presentación para que empecéis a conocer el sugerente mundo del teatro del siglo XVII en España: cómo eran las representaciones, los autores más importantes, los temas preferidos, las obras que más éxito tuvieron,...

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