lunes, 22 de diciembre de 2014

«EL DINERO, DEL MUNDO ES GRAN REVOLVEDOR»

En suma te lo digo, tómalo tú mejor:
el dinero, del mundo es grand revolvedor;
señor faze del siervo, de señor servidor;
toda cosa del siglo se faze por su amor.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

Viñeta humorística de Forges
La vigencia de los textos clásicos es uno de los rasgos que más se señalan y comentan en clase. Hemos leído y oído cómo las quejas por la ausencia del amado o la fascinación por el héroe de los textos medievales son muy similares a las de hoy en día. Cuando nos hemos acercado al Libro de Buen Amor de Juan Ruiz, arcipreste de Hita, también hemos descubierto que sus variados textos siguen  muy vivos hoy. En especial, hemos comentado el ejemplo sobre la propiedades que tiene el dinero, que don Amor da al arcipreste, para demostrar cómo el dinero puede volver el mundo del revés. Esta sátira podemos escucharla en la versión que realizó Paco Ibáñez, uno de los cantautores que más ha hecho por llevar la poesía a todo el mundo. Os invito a leer la letra de la versión y a escuchar su música. Seguro que advertimos su actualidad y seguro que nos hace pensar, más si cabe en una fecha como la de hoy en que casi todo el mundo parece guiarse por el poderoso llamado del dinero.

Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
al torpe hace discreto y hombre de respetar,
hace correr al cojo y al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.

También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
Cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.

Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
 
Él crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras, de mentiras hace verdades.
 
Él hace muchos clérigos y muchos ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados,
a los pobres les dicen que no son ilustrados.

Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones,
despreciar el dinero, también sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.

Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
más si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

En resumen lo digo, entiéndelo mejor,
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor,
toda cosa del siglo se hace por su amor.


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