lunes, 20 de marzo de 2017

EL TEATRO BARROCO: LA REPRESENTACIÓN DE «FUENTEOVEJUNA» (1)

¿Cómo fue la representación de Fuenteovejuna de Lope de Vega en su tiempo? De la mano del profesor Donald McGrady, en su prólogo a la edición de la obra en la editorial Crítica, vamos a acercarnos a algunos pormenores de la representación de la obra a principios del siglo XVII.
El Comendador, según una
ilustración de Iván Bilibin
(Wikipedia)
  • Lope de Vega da en las acotaciones instrucciones muy escuetas (Sale, Vanse, etc)  al director teatral. A través de las palabras de los personajes en sus conversaciones y en sus monólogos  nos vamos enterando de los cambios de tiempo y de lugar, de acciones omitidas y de cuantos detalles sean necesarios para la obra. Seguramente, confiaba en los «autores de comedias» para que pusieran en escena todo lo que él había ideado. Además, estaba en contacto con los directores y los actores y sin duda les daría muchas explicaciones orales.
  • El teatro de Lope de Vega se basa en la palabra hablada y emplea muy pocos accesorios escénicos. Siempre prefirió un escenario simple, sin maquinaria, que permitiera a los actores la entrada por cualquier lado, con una cortina al fondo y, normalmente, una galería en lo alto. Fuenteovejuna es un excelente ejemplo de cómo una buena obra teatral no necesita valerse de máquinas ni decoraciones escénicas, sino solamente de la palabra desnuda. «Para el teatro solo necesito dos actores, cuatro tablas y una pasión», nos dejó dicho.
  • Casi toda la acción del drama se desarrolla en el escenario principal, sin utilizar la galería (donde seguramente estarían los músicos). En la representación es posible que se decorara la cortina de fondo con las espadañas y juncias mencionadas (versos 583-584). Seguramente, no se enseñarían en el escenario los carros llenos de animales y de regalos para el Comendador (versos 572-576).
  • En el escenario se mostrarían las tres insignias de los tres grupos sociales que intervienen en la acción: los reyes con sus banderas de Castilla, León y Aragón (versos 1121-1122); los caballeros de Calatrava con sus pendones con la cruz (versos 1455-1457) y los villanos de Fuenteovejuna que despliegan su «lienzo al viento en un palo» (verso 1804).
  • La vestimenta de los tres grupos sociales también debía responder a su estado: lujosa para los monarcas y acompañantes, rica para los calatravos y rústica para los labradores. La cruz de los calatravos posee un valor simbólico, pues debería ser emblema de lucha contra el el moro, pero se convierte en algo negativo al enfrentarse a los Reyes Católicos.
  • Las diferencias sociales también se ven en las armas y objetos que portan los personajes: la espada y la ballesta del Comendador contrastan con la humilde honda de Mengo. Los alcaldes portaban una vara emblemática de su oficio. Cuando el Comendador se la quita a Esteban y le pega con ella se logra una representación visual muy viva de la tiranía y la falta de respeto a la ley.
  • Los únicos muebles que se necesitan para la representación de Fuenteovejuna son unos bancos para los aldeanos (versos 943-945), unos tronos para los reyes y el escudo de armas de los reyes (versos 2073-2077).
  • Fuera del escenario los villanos asesinan al Comendador, aunque luego muestren su cabeza en una lanza (versos 2071-2072) y fuera del escenario también se realizan los tormentos y torturas de los aldeanos, seguramente para no soliviantar al público contra una práctica habitual en la época.
La escasez de recursos escénicos no distraía la atención del especatador de lo importante: la palabra hablada. Es ahí donde radica la grandeza de la obra de Lope de Vega.

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