martes, 16 de septiembre de 2014

VENTANAS SOBRE LA PALABRA

Ilustración de J. F. Borges para
Las palabras andantes
Empezaremos este curso en el blog dando la bienvenida a todos los que se incorporan por primera vez a él y volviendo a leer al escritor uruguayo Eduardo Galeano. En su maravilloso libro Las palabras andantes dedicó varios textos breves al valor de la palabra. Cada uno de esos textos llevaba ese sugerente título de Ventana  a la palabra. Los ofrezco ahora todos juntos para que en el comienzo de este nuevo curso nos asomemos a ese mundo mágico e inagotable de las palabras, portadoras del conocimiento pero también de la imaginación.
En el blog, en cierta forma, también seguiremos abriendo nuevas ventanas sobre las palabras para entenderlas y apreciarlas mejor.



I
Los cuentacuentos, los cantacuentos, sólo pueden contar mientras la nieve cae. Así manda la tradición. Los indios del norte de América tienen mucho cuidado con este asunto de los cuentos. Dicen que cuando los cuentos suenan, las plantas no se ocupan de crecer y los pájaros olvidan la comida de sus hijos.


II
En Haití, no se puede contar cuentos durante el día. Quien cuenta de día, merece la desgracia: la montaña le arrojará una pedrada en la cabeza, su madre sólo podrá caminar en cuatro patas.
Los cuentos se cuentan en la noche, porque en la noche vive lo sagrado, y quien sabe contar cuenta sabiendo que el nombre es la cosa que el nombre nombra.



III
En lengua guaraní, ñe´ë significa "palabra" y también significa "alma".
Creen los indios guaraníes que quienes mienten la palabra, o la dilapidan, son traidores del alma.



IV
Magda Lemonnier recorta palabras de los diarios, palabras de todos los tamaños, y las guarda en cajas. En caja roja guarda las palabras furiosas. En caja verde, las palabras amantes. En caja azul, las neutrales. En caja amarilla, las tristes. Y en caja transparente guarda las palabras que tienen magia.
A veces, ella abre las cajas y las pone boca abajo sobre la mesa, para que las palabras se mezclen como quieran. Entonces, las palabras le cuentan lo que ocurre y le anuncian lo que ocurrirá.




V
Javier Villafañe busca en vano la palabra que se le escapó justo cuando iba a decirla. ¿Adónde se habrá ido esa palabra que tenía en la punta de la lengua? ¿Habrá algún lugar donde se juntan las palabras que no quisieron quedarse? ¿Un reino de palabras perdidas? Las palabras que se te fueron, ¿dónde te están esperando?



VI
La A tiene las piernas abiertas.
La M es un sube y baja que va y viene entre el cielo y el infierno.
La O, un círculo cerrado, te asfixia.
La R está notoriamente embarazada.
-Todas las letras de la palabra AMOR son peligrosas comprueba Romy Díaz-Perera.
Cuando las palabras salen de la boca, ella las ve dibujadas en el aire.



VII
Llevaba más de veinte años preso, cuando la descubrió.
La saludó con la mano, desde la ventana de su celda, y ella le respondió desde la ventana de su casa.
Después, le habló con trapos de colores y con letras grandes. Las letras formaban palabras que ella leía con largavistas. Ella contestaba con letras más grandes, porque él no tenía largavistas.
Y así les creció el amor.
Ahora Nela y el Negro Viña se sientan espalda contra espalda. Si uno se va, el otro se cae.
Ellos venden vino frente a las ruinas de la cárcel de Punta Carretas, en Montevideo.




VIII
Los forasteros habían llegado, y el rabino no tenía nada para ofrecerles. Entonces el rabino fue al huerto y le habló. Habló a las plantas con palabras que venían, como ellas, de la tierra regada. Y las plantas recibieron esas palabras y súbitamente maduraron y dieron frutas y flores. Y así el rabino pudo agasajar a sus huéspedes. Lo cuenta la Cábala. Y la Cábala cuenta que el hijo del rabino quiso repetirlo, pero el huerto fue sordo a sus palabras y ninguna planta creyó ni creció. El hijo del rabino no pudo. Pero, ¿y el rabino? ¿Pudo el rabino repetir su propia hazaña? La Cábala no lo cuenta. ¿Qué pasó con el rabino si nunca más le contestaron el naranjo, ni el tomate, ni el jazmín? ¿Sabe callar la palabra cuando ya no se encuentra con el momento que la necesita ni con el lugar que la quiere? Y la boca, ¿sabe morir?


viernes, 27 de junio de 2014

EN RECUERDO DE ANA MARÍA MATUTE

La fantasía forma parte de la realidad porque nuestros sueños, nuestros deseos y nuestra memoria son parte de la realidad.

Ana María Matute
La muerte de Ana María Matute, una de las grandes autoras de la brillante «generación del cincuenta» o «generación de los niños de la guerra» (en palabras de Josefina Aldecoa), supone la pérdida de una de las narradoras más auténticas de nuestra literatura. Entre sus obras, os aconsejo dos. Para aquellos a quienes os guste la fantasía Olvidado rey Gudú es lectura obligatoria y necesaria, una novela de casi novecientas páginas que supone una metáfora del hombre y su historia. Para los que sois amantes de lo breve, su libro de relatos Los niños tontos es una maravillosa incursión en ese mundo fantástico y cruel de la infancia. Entre los microcuentos de ese libro transcribo «El niño al que se le murió el amigo», una bella muestra de la sensibilidad de esta autora. 

EL NIÑO AL QUE SE LE MURIÓ EL AMIGO
Una mañana se levantó y fue a buscar al amigo, al otro lado de la valla. Pero el amigo no estaba, y, cuando volvió, le dijo la madre:

-El amigo se murió.
-Niño, no pienses más en él y busca otros para jugar.

El niño se sentó en el quicio de la puerta, con la cara entre las manos y los codos en las rodillas. «Él volverá», pensó. Porque no podía ser que allí estuviesen las canicas, el camión y la pistola de hojalata, y el reloj aquel que ya no andaba, y el amigo no viniese a buscarlos. Vino la noche, con una estrella muy grande, y el niño no quería entrar a cenar.

-Entra, niño, que llega el frío -dijo la madre.

Pero, en lugar de entrar, el niño se levantó del quicio y se fue en busca del amigo, con las canicas, el camión, la pistola de hojalata y el reloj que no andaba. Al llegar a la cerca, la voz del amigo no le llamó, ni le oyó en el árbol, ni en el pozo. Pasó buscándole toda la noche. Y fue una larga noche casi blanca, que le llenó de polvo el traje y los zapatos. Cuando llegó el sol, el niño, que tenía sueño y sed, estiró los brazos y pensó: «Qué tontos y pequeños son esos juguetes. Y ese reloj que no anda, no sirve para nada». Lo tiró todo al pozo, y volvió a la casa, con mucha hambre. La madre le abrió la puerta, y dijo: «Cuánto ha crecido este niño, Dios mío, cuánto ha crecido». Y le compró un traje de hombre, porque el que llevaba le venía muy corto.


Para descubrir otras obras y para adentrarse en la vida de Ana María Matute, dejo el enlace de este documental de «Imprescindibles» de TVE.



lunes, 23 de junio de 2014

ENCUENTRO CON FÉLIX TEIRA: «HIJOS Y PADRES»

Félix Teira acompañado por los presentadores

Hoy ha tenido lugar el esperado encuentro con el escritor de la obra que hemos leído este trimestre, Félix Teira. Durante las casi dos horas que ha durado el acto, hemos asistido a una charla del autor, a la proyección de una película basada en los relatos de Hijos y padres, a un animado coloquio en el que se han suscitado interesantes preguntas y a la firma de ejemplares de la obra por parte del autor.
Los alumnos de 4º de ESO del IES "Pablo Serrano"
 siguen atentos la charla del autor
Félix Teira ha presentado Hijos y padres como una obra profundamente realista que nos muestra los claroscuros de nuestro mundo. Ambientada en nuestro barrio, el barrio de Las Fuentes de Zaragoza, deambulamos en Hijos y padres por una geografía conocida: el Parque Bruil, el antiguo canódromo, nuestro instituto en el que él además da clase, las calles y los comercios del barrio,... Este escenario sirve de telón de fondo para acercarnos a los problemas sociales que definen nuestra realidad presente, marcada por la grave crisis económica y de valores en la que vivimos. El drama del paro, la pobreza, las familias desestructuradas, las drogas, las difíciles relaciones interpersonales, el rechazo social a aquellos que son diferentes... son asuntos que se abordan crudamente en las diferentes historias. Estas sombras, en ocasiones, se ven contrarrestadas por el amor, la generosidad o el cariño, que son las armas para sobrevivir en este mundo. Las historias, protagonizadas por personajes que nos acompañarán ya para siempre (Arregui, Vero, la Sucia, Gemelo, el Roda,...), no nos dejan indiferentes y nos invitan a reflexionar.
Fotograma de la versión cinematográfica de
la obra preparada por los alumnos de 4ºA
Todo esto nos es presentado en la obra con una forma que huye deliberadamente de la linealidad y la simpleza. Es, como Teira ha dicho, una novela para adultos que, además de presentar sin remilgos la situación actual, exige del lector una especial atención pues la forma que adopta la obra no es sencilla. En cada uno de los capítulos se ensayan diversos procedimientos y recursos narrativos que la enriquecen: saltos en el tiempo del relato, alternancia de diferentes voces narrativas, flujo de conciencia, ...  Al final de la obra encajan las piezas de un puzzle que hemos tenido que ir montando con paciencia, con atención y con mimo. Igual que nos pasará si nos acercamos a otras grandes novelas, como La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa o Si te dicen que caí de Juan Marsé, que él ha evocado con admiración y cariño.
Félix Teira firma un ejemplar de su obra
al final del acto
Además, Félix Teira ha comentado, al hilo de las preguntas del coloquio, numerosas cuestiones relacionadas con la obra y con su trabajo como escritor. Nos ha invitado a todos a ser creativos a partir de nuestras experiencias y de nuestra sensibilidad y a ir cultivando nuestros "abrigos culturales" (la literatura, el cine, la música, la pintura, el teatro,...) para poder escapar del mercantilismo de este mundo, para enriquecernos personalmente y para poder entender críticamente todo aquello que nos rodea.
Ha sido nuestra última clase de literatura del curso y ha merecido la pena por la categoría humana y artística del autor y por la atención e interés de todos los que habéis asistido al encuentro.
Hasta la próxima. Feliz verano a todos.

lunes, 16 de junio de 2014

SELECCIÓN Y COMBINACIÓN

Para terminar con el estudio de la sintaxis, os propongo la lectura de dos curiosos textos que nos llamarán la atención y nos harán reflexionar acerca de las dos operaciones básicas que realizamos al hablar y al escribir: la selección y la combinación de palabras. El estudio de la sintaxis se basa igualmente en estas operaciones que, si son trabajadas a través de los análisis pero también de la lectura y de la redacción,  nos ayudarán a expresarnos mejor y a comprender mejor.
El primer texto es del venezolano Luis Britto García, se titula «Subraye las palabras adecuadas» y pertenece a su libro Rajatabla. Si hacemos lo que nos pide el título del texto podemos obtener uno, dos, ..., cientos de cuentos, según sea nuestra selección. Cómparalos con los de tus compañeros y compártelos en el blog.

SUBRAYE LAS PALABRAS ADECUADAS

Una mañana tarde noche el niño joven anciano que estaba moribundo enamorado prófugo confundido sintió las primeras punzadas notas detonaciones reminiscencias sacudidas precursoras seguidoras creadoras multiplicadoras trasformadoras extinguidoras de la helada la vacación la transfiguración la acción la inundación la cosecha. Pensó recordó imaginó inventó miró oyó talló cardó concluyó corrigió anudó pulió desnudó volteó rajó barnizó fundió la piedra la esclusa la falleba la red la antena la espita la mirilla la artesa la jarra la podadora la aguja la aceitera la máscara la lezna la ampolla la ganzúa la reja y con ellas atacó erigió consagró bautizó pulverizó unificó roció aplastó creó dispersó cimbró lustró repartió lijó el reloj el banco el submarino el arco el patíbulo el cinturón el yunque el velamen el remo el yelmo el torno el roble el caracol el gato el fusil el tiempo el naipe el torno el vino el bote el pulpo el labio el peplo el yunque, para luego antes ahora después nunca siempre a veces con el pie codo dedo cribarlos fecundarlos omitirlos encresparlos podarlos en el bosque río arenal ventisquero volcán dédalo sifón cueva coral luna mundo viaje día trompo jaula vuelta pez ojo malla turno flecha clavo seno brillo tumba ceja manto flor ruta aliento raya, y así se volvió tierra.


El segundo texto, «Por escrito gallina una», es del argentino Julio Cortázar y pertenece a su sorprendente libro La vuelta al día en ochenta mundos. Sólo después de combinar y ordenar lógicamente el texto podremos apreciar los valores literarios de este original cuento.


Ilustración de Julio Silva para esta  
historia zoológica de
La vuelta al día en ochenta mundos

POR ESCRITO GALLINA UNA

Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, carajo qué.