Los argumentos son los sintagmas
exigidos por el significado del verbo. Así, el verbo enviar exige tres
argumentos: el sujeto que realiza la acción de enviar, el objeto que se envía (complemento
directo) y el que recibe lo que se envía (complemento indirecto). Algunos
argumentos pueden no aparecer en la oración porque se sobreentienden (son los
argumentos implícitos, como cuando hablamos de un sujeto omitido o tácito).
En el predicado son complementos argumentales el complemento directo (con verbos transitivos), el complemento de régimen verbal (un
sintagma preposicional seleccionado semánticamente por un verbo que, en muchas
ocasiones, es pronominal -fiarse, acordarse, quejarse, dedicarse,…-)
y el complemento indirecto (con
verbos que llevan implícito en su significado dar algo a un destinatario -dar,
prometer, comunicar, entregar,…-, o con verbos de afecto o desafecto
-gustar, entristecer,…-).
El complemento locativo
argumental es, igualmente, un complemento argumental que requieren verbos
estativos locativos (residir, vivir, yacer,…), verbos de
cambio de localización (lugar A donde: entrar, ir, llegar,
regresar, venir; lugar DE donde: escapar, huir, salir,…)
y verbos causativos locativos (lugar A donde: acercar, aproximar,
cargar, echar,…; lugar DE donde: apartar, alejar, quitar,
sustraer,…).
Los adjuntos son
complementos que no están exigidos por el significado del verbo. En el
predicado son adjuntos los complementos
circunstanciales (de tiempo, de lugar -expresa un lugar que no es exigido
por el verbo-, de modo, de cantidad, de finalidad, de compañía, de instrumento,
de medio, de causa, de beneficio), el complemento
agente (con verbos en voz pasiva) y, en ocasiones, el complemento indirecto (cuando se puede prescindir de él en la
oración).
El atributo y el complemento predicativo se diferencian
de los complementos argumentales y adjuntos en que expresan cualidades o
estados de un sintagma nominal a través de un verbo copulativo o predicativo:
si el verbo es copulativo, se llama atributo; si el verbo es predicativo se
llama complemento predicativo. Se consideran también atributos (locativos) los
sintagmas preposicionales y adverbiales que indican situación (Ana está en
Roma) pues predican el lugar donde se encuentra el sujeto.