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lunes, 1 de abril de 2019

EN RECUERDO DE RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO


Como recuerdo de Rafael Sánchez Ferlosio, fallecido hoy a los noventa y un años, os dejo estos aforismos seleccionados por El periódico. Además de por sus novelas (Industrias y andanzas de Alfanhuí, El Jarama, El testimonio de Yarfoz) o por su obra ensayística (Mientras no cambien los dioses, nada ha cambiado; Vendrán más años malos y nos harán más ciegos), el autor, miembro de la generación de los cincuenta, sobresalió en el cultivo del aforismo, ese género breve al que él llamaba «pecios», como los restos de una nave naufragada o de lo que iba en ella. Son apuntes breves que le permitían reflexionar en torno a sus obsesiones (la cultura, la educación, la lengua, la política, España, el consumismo, la guerra, el deporte,...), empleando diferentes registros (desde la indignación a la ironía, desde el humor al lirismo).  Están recogidos en Campo de retamas, delicioso volumen  al que pertenecen los pecios seleccionados y que se abre con estas palabras:

Desconfíen siempre de un autor de «pecios». Aun sin quererlo, le es fácil estafar, porque los textos de una sola frase son los que más se prestan a ese fraude de la «profundidad», fetiche de los necios, siempre ávidos de asentir con reverencia a cualquier sentenciosa lapidariedad vacía de sentido pero habilidosamente elaborada con palabras de charol. Lo «profundo» lo inventa la necesidad de refugiarse en algo indiscutible, y nada hay tan indiscutible como el dicho enigmático, que se autoexime de tener que dar razón de sí. La indiscutibilidad es como un carisma que sacraliza la palabra, canjeando por la magia de la literalidad toda posible capacidad sugerente.


Lo más sospechoso de las soluciones es que se las encuentra siempre que se quiere.
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Los hombres matan, la poli abate.
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¿Quién soy yo para ponerle riendas, como a caballo propio, al que he de ser mañana?
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¿De verdad que tiene usted raíces? ¿Y qué se siente? ¿No es desagradable?
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Entre la injusticia de insultar al prójimo y la indignidad de sonreírle hay un discreto término medio: mirar a otro lado.
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El presente se pone en manos del futuro lo mismo que una viuda ignorante y confiada se pone en manos de un astuto y deshonesto agente de seguros.
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No hay que tener miedo: el mundo es fuerte y siempre vuelve a la normalidad.
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El que quiera mandar guarde al menos el último respeto hacia el que ha de obedecer: absténgase de darle explicaciones.
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La voz más pobre se hace siempre la más autoritaria: no consiguiendo ya ser entendida, tiene que resignarse a no ser más que obedecida.
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Cuando la acción se ha vuelto inercia y rutina, ya solo la omisión es resistencia, deliberación y libertad.
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Naturaleza y civilización... Pero, decidme: ¿qué es más naturaleza: un león persiguiendo a un antílope en el Parque Nacional de Tanganika o un gato persiguiendo a una rata bajo la luz de los faroles junto a la interminable pared del matadero?
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El fascismo consiste sobre todo en no limitarse a hacer política y pretender hacer historia.
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El miedo a la muerte es lo que, al fin, hace a los hombres temer y acatar al Estado hasta la indignidad. Porque es una bestia que muere matando, todos la odian viva, pero más les aterra moribunda.
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Esto que llamamos España no tiene posible definición ni descripción. Es, como decía categóricamente don Jacinto, una pieza de museo.

martes, 8 de enero de 2019

DIEZ AFORISMOS DE EINSTEIN SOBRE EL CONOCIMIENTO

Lo importante es no dejar de hacerse preguntas.
Anamorfosis, de Domingo García y Antonio J. Lombillo.
Escultura dedicada a uno de los aforismos de Einstein localizada en Logroño.
En primer lugar quiero desear un feliz año 2019 a todos los lectores del blog y después quiero compartir unos aforismos de Albert Einstein sobre cuestiones acerca del mundo del conocimiento que tanto nos interesan. Al igual que hice al comienzo de curso en la entrada dedicada a Jorge Wagensberg y sus aforismos sobre educación, pretendo ahora en el comienzo de este año que todos aquellos que estamos inmersos en el mundo educativo (alumnos, familias y profesores) reflexionemos sobre cuestiones que tienen que ver con nuestro trabajo y nuestra actitud hacia él.

La mente es como un paracaídas… Solo funciona si la tenemos abierta.
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Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
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La imaginación es más importante que el conocimiento.
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Todo debe simplificarse lo máximo posible, pero no más.
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Toda la ciencia no es más que un refinamiento del pensamiento cotidiano.
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La educación es lo que queda una vez que olvidamos todo lo que se aprendió en la escuela.
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Lo importante es no dejar de hacerse preguntas.
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Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo.
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No todo lo que cuenta puede ser cuantificado, y no todo lo que puede ser cuantificado cuenta.
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Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

viernes, 14 de septiembre de 2018

AFORISMOS SOBRE EDUCACIÓN


Educar no es llenar, sino encender.
Jorge Wagensberg

Rescato en este inicio de curso escolar unos aforismos sobre educación que publicó hace un tiempo el pensador e investigador Jorge Wagensberg, fallecido en marzo de este año. Sus juicios muestran una gran lucidez y seguro que invitarán a pensar a profesores, alumnos y familias en este comienzo de curso.
Bajorrelieve romano que muestra una clase de su tiempo.
1. Educar no es llenar, sino encender.
2. Educar es favorecer la adicción al gozo intelectual.
3. Aprender tiene tres fases: el estímulo, la conversación y la comprensión, y con cada una de ellas existe la oportunidad para un gozo intelectual.
4. El buen estímulo a favor del conocimiento está en las paradojas que surgen entre lo que vemos y lo que creemos, por tal cosa la realidad no se puede reemplazar por nada mejor a la hora de buscar estímulos. (¿Por qué no dedicar un día de la semana a salir del aula para visitar la realidad que es, por cierto, lo que tenemos más a mano?).
5. Conversar es escuchar antes de hablar: qué fácil, qué difícil.
6. Conversar no es esperar turno para continuar con lo que se estaba diciendo.
7. El gozo intelectual por conversación se produce cuando un punto de llegada no coincide del todo con el anterior punto de salida. (¿Qué tal una asignatura de conversación?).
8. Comprender es caer en la mínima expresión de lo máximo compartido.
9. El gozo intelectual por comprensión ocurre en el momento exacto en el que uno descubre que dos cosas diferentes tienen algo en común.
10. Enseñar a alguien es llevarlo, de la mano de la conversación, hasta el borde mismo de la comprensión.
11. Enseñar no consiste en inyectar comprensiones, sino en señalar caminos para tropezarse con ellas.
12. Los estímulos que se revuelcan en sí mismos y que no conducen a una conversación o a una comprensión no son el principio de educación alguna, sino el fin último de alguna clase de pornografía (el best seller de diseño, la llamada autoayuda…).
13. La clase magistral en la que más de cien alumnos asisten a una exposición —que siempre pueden leer antes o después— es un timo educativo.
14. Se puede estimular y conversar, pero comprender, lo que se dice comprender, se comprende siempre en la más estricta soledad.
15. Diez personas pasean y conversan (método peripatético); 40 escuchan y quizá pregunten, pero ya no conversan; 100 son espectáculo, y 500, ceremonia.
16. Conocimiento sin crítica es más preocupante que crítica sin conocimiento.
17. El examen tradicional se parece a una confesión forzada en la que el alumno accede a simular que ha comprendido.
18. En los primeros diez años de escuela quizá solo merezcan la pena dos cosas: ejercitar el lenguaje (leer y escribir en varios idiomas, matemática, música, dibujo…) y entrenar el hábito de la conversación y la crítica.
19. En la escuela, ni una sola idea blindada contra la duda, ni una sola.
20. Las creencias no se enseñan, se trasfunden.
21. Combinando solo cuatro conceptos (lo propio y lo ajeno, la alegría y la tristeza) se obtienen las pasiones humanas elementales: compasión: tristeza propia por la tristeza ajena; morbo: alegría propia por la tristeza ajena; alegría empática: alegría propia por la alegría ajena; autoestima: alegría propia por la alegría propia; autocompasión: tristeza propia por la tristeza propia…
22. La educación es un recurso cultural para matizar una pasión natural (prestigiar la compasión, desprestigiar la envidia…)
23. Ni siquiera comer es una excusa para aplazar el conocer, por lo menos mientras la hipoglucemia no nos nuble la vista.
24. Existe una inversión en la que siempre se gana y cuyo beneficio siempre cabe en el equipaje de mano, no se puede perder, ni nadie puede robar: la educación.