viernes, 3 de febrero de 2017

EN TORNO A LOS BLOGS

El próximo 17 de de febrero, a las siete de la tarde, se celebrará en el Patio de la Infanta una mesa redonda sobre los blogs en el aula. Estará moderada por Nerea Marco (El Templo de las Mil Puertas) y participaré en ella junto a los compañeros Ana Moliné (Express@RTE), Carmen Benavides (Música para alumnos) y Pepe Trívez (aPALABRAzos).
Se hablará sobre el uso de los blogs en el ámbito educativo, sobre Internet en el aula, sobre redes sociales,... Los interesados en asistir podéis encontrar más información en el siguiente enlace de la página de la obra social de Ibercaja.  Es necesario preinscribirse para asistir: en ese mismo enlace encontraréis la pestaña para inscribirse.

jueves, 2 de febrero de 2017

CONCURSO LITERARIO Y CONCURSO DE LECTURAS FAVORITAS

Como cada curso, el Departamento de Lengua castellana y Literatura del instituto ya ha convocado los concursos de creación literaria (en las modalidades de narración corta y poesía) y de lecturas favotitas.
Podéis consultar las bases en los siguientes enlaces:
El plazo de entrega de textos y de fichas termina el 5 de abril.

Desde el blog, os animamos a que participéis un año más.

miércoles, 1 de febrero de 2017

PORQUÉ, PORQUE, POR QUÉ, POR QUE

Os dejo en esta ilustración las diferencias entre porqué, porque, por que y por qué que hemos comentado en clase, para que las tengáis en cuenta a la hora de escribir y a la hora de analizar. Podéis encontrar más ejemplos en este enlace de la Real Academia Española.

viernes, 27 de enero de 2017

MEMORIA DEL HOLOCAUSTO: PRIMO LEVI

Hoy, 27 de enero, Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, recordamos a Primo Levi, el autor de Si esto es un hombre (1947), el primer libro que narró el horror de los campos de exterminio nazi. La obra forma parte junto a La tregua (1963) y Los hundidos y los salvados (1986) de la Trilogía de Auschwitz.
 
Si esto es un hombre se abre con estas palabras que apelan al lector acerca de la dignidad humana, pisoteada en los campos de concentración, y le advierten de la necesidad de no olvidar lo que sucedió en ese infierno vivido en la tierra y dar testimonio de ello a las futuras generaciones para no volver a repetir la historia.



Si esto es un hombre

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:
Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

miércoles, 25 de enero de 2017

HUMOR CONTRA LOS ANGLICISMOS

Estamos invadidos por los anglicismos: en los negocios, en el deporte, en las nuevas tecnologías, en la moda,... Es frecuente el empleo de palabras inglesas para referirnos a realidades que tienen su palabra correspondiente en castellano. Como el humor es una forma de resistencia ante muchas cosas, aquí os dejo unas pocas muestras que ponen en evidencia lo ridículo de ese empleo abusivo de anglicismos: unas viñetas de Forges y unos vídeos, el de la campaña contra los anglicismos que hizo la Real Academia de la Lengua el año pasado y los de dos conocidos humoristas, José Mota y Berto Romero.





viernes, 20 de enero de 2017

CERVANTES, CREADOR DE LA NOVELA MODERNA

Grabado de Doré para
 Don Quijote de la Mancha
Todos los estudiosos de la literatura y todos los críticos literarios están de acuerdo en una cosa: a partir del Quijote de Miguel de Cervantes comienza la novela moderna. Todos los planteamientos de la novela contemporánea se hallan de una u otra forma, desarrollados o en embrión, en el Quijote, punto de partida e inspiración de la novela moderna.
Fue Cervantes quien rompió la barrera existente entre «novela» (como relato de sucesos verosímiles) y «romance» (en sentido inglés, como narración en la que priman los elementos fantásticos y fabulosos). Al romper la barrera entre ambos géneros, Cervantes realizó una síntesis de realismo e idealismo narrativos desconocida hasta ese momento y que influyó decisivamente en la forma de narrar desde entonces. Cervantes logró  conjugar las dos tendencias narrativas de la época: la idealista (la de las novelas pastoriles, sentimentales,...) y la realista (la de la picaresca), con lo que aunó en una misma obra vida y sueño, realidad y fantasía, aunque con predominio del realismo que permitía introducir en la novela a las gentes, las costumbres y la verdad histórica. El Quijote será la primera novela realista moderna por el tratamiento  realista del tiempo y el espacio, por la profundidad psicológica con la que son presentados los protagonistas  y por la evolución que experimentan a lo largo de la narración.
Con Cervantes la «novela» se convierte en un género flexible y subjetivo en el que cabe todo y se constituye en punto de encuentro de vida y literatura. En el Quijote, por ejemplo, son numerosas las discusiones sobre literatura y sobre ficción novelesca (con lo que la obra se presenta como «metanovela» ya que el género sirve para explicarse a sí mismo). También se nos presenta como «intertexto», es decir, como un texto que se nutre de de otros textos y se enriquece con sus aportaciones: además de las continuas referencias a los libros de caballerías y a la épica culta, en la novela se intercalan textos de diferentes subgéneros narrativos: sentimental, bizantino, morisco,...
Toda esta complejidad intertextual tiene su fundamento en la concepción cervantina de la novela como «juego» que se muestra en el tratamiento del narrador: el autor según se lee en la novela es el historiador Cide Hamete Benengeli, cuya obra traduce a su vez un morisco toledano en un manuscrito encontrado por el narrador (Cervantes), quien va exponiéndola con constantes comentarios e interpolaciones al lector, quien continuamente duda de la realidad de lo que se le está contando. Este será en adelante el modelo de lector al que buscará la novela más exigente e innovadora.
Es el Quijote, igualmente, una novela fundamentada en la libertad, tanto de los personajes como del narrador y del lector. Los personajes muestran sus diferentes puntos de vista, por lo que discuten las acciones de los otros o desmienten sus intenciones e incluso opinan sobre la marcha misma de la narración. Si a ello sumamos las diferentes voces narrativas comentadas antes (que hacen del Quijote una novela polifónica), la obra es un perfecto ejemplo de perspectivismo en el que la realidad deja de tener una única forma de ser contemplada y pasa a ser una suma de percepciones distintas en las que se implica el autor-narrador, sus personajes y el lector.

La nueva concepción del género novelesco de Cervantes, las aportaciones formales del Quijote (el empleo del contrapunto, del perspectivismo, de la metanovela y de la intertextualidad) y la creación del lector moderno que erige la duda como sistema, se convertirán en fuente inagotable para los novelistas de los siglos venideros.

lunes, 16 de enero de 2017

RAZONES CIENTÍFICAS PARA LEER MÁS DE LO QUE LEEMOS

Biblioteca Pública de Cincinnati, Ohio (Estados Unidos).
Más bibliotecas curiosas en este enlace.


Reproduzco a continuación el artículo de Ignacio Morgado Bernal, catedrático de Psicobiología en el Instituto de Neurociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona, aparecido hoy en El País, que recoge algunos argumentos de índole científica para que se fomente la lectura ante los devastadores datos que revelan que en la actualidad casi un 40% de la población española no lee ni un libro al año.
Los argumentos expuestos están en la misma línea que ya hemos visto en otras entradas del blog («Los beneficios de la lectura» o «Literatura, gimnasia para el cerebro»), pero no está de más volver a recordarlos.


El informe La lectura en España 2017, encargado por la Federación de Gremios de Editores (FGEE), alerta de que los españoles no conseguimos aumentar nuestro nivel de lectura, pues estamos estancados en cifras que indican, según el último barómetro del CIS, que cerca de un 40% de los ciudadanos no leyó ni un libro en 2015. Ante esta situación el Gobierno parece tener en ciernes un Plan Nacional de Fomento de la Lectura incluido en el llamado Plan 2020 de acción cultural. Démosle pues al Gobierno y su Ministerio de Cultura argumentos científicos, particularmente desde la neurociencia, para seguir adelante con ese plan y llevarlo a cabo con éxito.


La lectura es uno de los mejores ejercicios posibles para mantener en forma el cerebro y las capacidades mentales. Es así porque la actividad de leer requiere poner en juego un importante número de procesos mentales, entre los que destacan la percepción, la memoria y el razonamiento. Cuando leemos activamos preferentemente el hemisferio izquierdo del cerebro, que es el del lenguaje y el más dotado de capacidades analíticas en la mayoría de las personas, pero son muchas más las áreas cerebrales de ambos hemisferios que se activan e intervienen en el proceso. Decodificar las letras, las palabras y las frases y convertirlas en sonidos mentales requiere activar amplias áreas de la corteza cerebral. Las cortezas occipital y temporal se activan para ver y reconocer el valor semántico de las palabras, es decir, su significado. La corteza frontal motora se activa cuando evocamos mentalmente los sonidos de las palabras que leemos. Los recuerdos que evoca la interpretación de lo leído activan poderosamente el hipocampo y el lóbulo temporal medial. Las narraciones y los contenidos sentimentales del escrito, sean o no de ficción, activan la amígdala y demás áreas emocionales del cerebro. El razonamiento sobre el contenido y la semántica de lo leído activan la corteza prefrontal y la memoria de trabajo, que es la que utilizamos para resolver problemas, planificar el futuro y tomar decisiones. Está comprobado que la activación regular de esa parte del cerebro fomenta no sólo la capacidad de razonar, sino también, en cierta medida, la inteligencia de las personas.
La lectura, en definitiva, inunda de actividad el conjunto del cerebro y refuerza también las habilidades sociales y la empatía, además de reducir el nivel de estrés del lector. En ese sentido debemos resaltar el excelente trabajo de revisión del novelista y psicólogo Keith Oatley, de la Universidad de Toronto, Canadá, recientemente publicado en la revista científica CellPress y titulado Fiction: Simulación of Social Worlds (Ficción: Simulación de mundos sociales), destacando que la literatura de ficción es la simulación de nosotros mismos en interacción. Tras un riguroso y elaborado repaso de datos y consideraciones sobre psicología cognitiva, Oatley concluye que ese tipo de literatura al ser como una exploración de las mentes ajenas hace que quien lee mejore su empatía y su comprensión de los demás, algo de lo que estamos muy necesitados. Esa conclusión es además avalada por neuroimágenes, es decir, por datos científicos que exploran la actividad cerebral relacionada con ese tipo de emociones. La ficción que incluye personajes y situaciones complejas puede tener efectos especialmente beneficiosos. Así y como ejemplo, un trabajo recientemente publicado muestra que la lectura de Harry Potter puede disminuir los prejuicios de los lectores.
Todo ello sin mencionar la satisfacción y el bienestar que proporciona el conocimiento adquirido y cómo ese conocimiento se transforma en memoria cristalizada, que es la que tenemos como resultado de la experiencia. El libro y cualquier lectura comparable son, así, un gimnasio asequible y barato para la mente, el que proporciona la mejor relación costo/beneficio en todas las edades de la vida, por lo que debería incluirse en la educación desde la más temprana infancia y mantenerse durante toda la vida. Cada persona debe elegir el tipo de lectura que más le motiva y conviene. Los niños deben ser estimulados a leer con lecturas adecuadas a su edad y los mayores deben procurarse todo el auxilio que requieran sus facultades visuales para poder seguir leyendo y manteniendo en forma su cerebro cuando envejecen. Un motivo añadido para que los mayores sigan leyendo es la plausible creencia de que no somos verdaderamente viejos hasta que no empezamos a sentir que ya no tenemos nada nuevo que aprender.

miércoles, 11 de enero de 2017

LA POESÍA DE GARCILASO DE LA VEGA

Portada de Las Obras de Boscán 
y Garcilaso de la Vega (1543)
La obra poética de Garcilaso de la Vega (1501-1536) fue preparada para su edición por su amigo Juan Boscán y publicada en 1543 por la viuda de este. No es muy extensa: tres églogas, cuarenta sonetos, cuatro canciones, una oda, una epístola y ocho composiciones de tipo tradicional de cancionero en versos octosílabos. Esta reducida obra poética compendia perfectamente toda la renovación lírica renacentista, tanto en los temas y en los géneros empleados, como en la métrica y el estilo.
Algunos sonetos (por ejemplo, el X, «Oh dulces prendas por mí mal halladas»; el XIII, «A Dafne ya los brazos le crecían», el XXIII, «En tanto que de rosa y azucena») y las églogas destacan por encima de toda la obra y representan la culminación del talento poético de Garcilaso de la Vega, prototipo de caballero renacentista.
Los sonetos de Garcilaso suponen la definitiva aclimatación de la métrica italiana al castellano. Son en su mayoría de índole amorosa: algunos próximos todavía al estilo y a los tópicos de la lírica de cancionero, otros ya imbuidos de la nueva sensibilidad renacentista. En esta misma línea pueden considerarse sus canciones. Las elegías presentan una influencia directa de los clásicos y una actitud estoica ante los las desgracias.
Las églogas suponen la culminación del talento poético del autor. La égloga es una composición poética en la que varios pastores dialogan sobre asuntos normalmente amorosos en el marco de una naturaleza idealizada. Pese a la numeración, la Égloga II fue la primera que escribió y la única de las tres que presenta una acción dramática. En la Égloga I, escrita en estancias, el poeta se hace eco del lamento de dos pastores: Salicio se queja del desdén de Galatea y Nemoroso llora la muerte de su amada Elisa. Ambos son desdoblamientos del propio poeta y su experiencia amorosa: quejoso ante el amor imposible de su amada Isabel Freyre y dolorido por la muerte prematura de ella. La Égloga III, escrita en octavas reales, cuenta que, a orillas del río Tajo, cuatro ninfas bordan en sus telas sendas historias de amor y de muerte, inspiradas en relatos mitólogicos y en la propia historia de Nemoroso y Elisa, en el caso de la última ninfa.
El tema predominante de la poesía de Garcilaso de la Vega es el amor. Muestra una concepción del amor marcadamente neoplatónica y con influencias de la lírica de Petrarca. El repertorio de asuntos tratados es variado: indiferencia de la amada y dolor del amante, oscilación entre la esperanza y la desesperanza, introspección amorosa,... Garcilaso aprovechará en varias ocasiones los mitos grecolatinos (Apolo y Dafne, Orfeo y Eurídice,...) para expresar sus propios conflictos sentimentales. De la misma manera cultivará el clásico tópico de «carpe diem», representativo de la nueva actitud vitalista de los autores renacentistas. Su poesía transmite una fuerte sensación de sinceridad que se explica por el componente autobiográfico de su obra y por el ideal de la época de mostrar con transpariencia la verdad. 
El otro tema de la poesía garcilasiana es la presencia de la naturaleza, como entorno estilizado en el que los personajes se quejan de sus cuitas amorosas y como confidente que escucha o consuela a los pastores en sus quejas. La inspiración le viene al poeta de las églogas clásicas y, en especial, de Virgilio.
La lengua poética de Garcilaso de la Vega se ajusta a los ideales renacentistas de naturalidad y elegancia. Su lenguaje es aparentemente sencillo, fluido y natural. Busca el equilibrio clásico entre pasión y contención. Este deseo de armonía se refleja el la frecuente simetría de sus estructuras poéticas (versos bimembres, paralelismos sintácticos,...). El magistral empleo de las metáforas y el cuidado en la selección del léxico buscan igualmente el ideal de belleza artística.
El tono de su poesía es dulce, triste y melancólico, como revela la adjetivación antepuesta frecuentemente utilizada («dulces prendas», «dulce nido», «triste canto», «triste y solitario día»,...).A ese tono contribuye el empleo de esa nueva métrica de origen italiano que aclimató al castellano. El empleo del endecasílabo dota a su poesía de gran musicalidad, trabajada gracias la delicada combinación de acentos y rimas, las aliteraciones, los hipérbatos, las simetrías,...
La obra poética de Garcilaso supone la más acertada muestra de la renovación poética vivida en la lírica castellana del siglo XVI, renovación que se inspira tanto en la literatura clásica como en el humanismo italiano.

jueves, 22 de diciembre de 2016

SOBRE EL PASADO, EL PORVENIR, LA ESPERANZA Y LA ILUSIÓN

Para despedir el año os dejo con estas reflexiones que hicieron algunos de los poetas que hemos leído y estudiado este curso.
Feliz 2017


martes, 20 de diciembre de 2016

MODELO DE COMENTARIO DE UN TEXTO LÍRICO: "COPLAS" XVI Y XVII DE JORGE MANRIQUE


Estas dos coplas forman parte de la composición que Jorge Manrique (1440-1479) dedicó a su padre, el maestre don Rodrigo, con motivo de su fallecimiento en 1476. Las Coplas a la muerte de su padre se apartan del tipo de producción poética de su tiempo, la cultivada en la corte y recogida en los cancioneros manuscritos. Como obra encuadrada en el último tercio del siglo XV se encuentra a caballo entre la visión cristiana del mundo, típicamente medieval, y la humanista que deja entrever rasgos nuevos de lo que será la estética renacentista.

La obra, que desde su aparición ha gozado de gran éxito, se enmarca dentro del subgénero lírico de la elegía, por su manifestación del sentimiento de dolor ante la desaparición de su padre. Además, la obra presenta un fondo y una intención moralizantes muy claros. Como después quedará patente, en estas coplas predominan las funciones poética y expresiva del lenguaje.
Estas dos coplas, la decimosexta y la decimoséptima de las cuarenta que forman la obra, pertenecen a la segunda parte de las Coplas en la que Manrique ejemplifica de forma general los temas expuestos en la primera parte (la brevedad de la vida, la fugacidad de los bienes mundanos, la inestabilidad de la fortuna, la inexorabilidad de la muerte,…), antes de personalizar en el caso de su padre en las últimas coplas.
Jorge Manrique, con un tono claramente pesimista y adoptando una posición de testigo y no de primera persona, va preguntándose por una serie de personas, sentimientos y objetos, seleccionados en esta ocasión para dar cauce a su obsesión por el paso del tiempo y por la presencia de la muerte en todo lo que nos rodea. De esta forma trata el tema característicamente medieval, aunque de origen bíblico, de la fugacidad y caducidad de todo lo terreno, cuya intención moral es patente porque nos induce a que no amemos lo perecedero. Para ello emplea una estructura acumulativa que consiste en ir sumando referencias a personas, sentimientos y actividades muy próximos en el tiempo, el último tercio del siglo XV.
Se sirve Jorge Manrique para el tratamiento de estos temas graves y morales de la copla de pie quebrado, con lo que se desmarca del uso más común en su época del verso de arte mayor castellano para este tipo de temas. Cada una de las dos coplas está formada por dos sextillas en las que se combinan versos de arte menor octosílabos y tetrasílabos con una rima consonante y alterna. La estructura métrica de cada copla, después de tener en cuenta las sinalefas y el cómputo silábico de los versos que terminan en aguda, es la siguiente: 8a 8b 4c 8a 8b 4c 8d 8e 4f 8d 8e 4f. La sucesión continuada de los versos de distinta medida así combinados produce un ritmo solemne y fúnebre que se aviene perfectamente al contenido tratado.
En estas estrofas, que Manrique popularizó hasta el extremo de llegar a ser conocidas como «coplas manriqueñas», se aprecia el uso repetitivo de la interrogación retórica, acompañada de la repetición anafórica del interrogativo «qué», como un martilleo de repiqueteo lúgubre, y del paralelismo sintáctico y la reiteración léxica que intensifican de manera aún más clara dicho ritmo fúnebre. Estas preguntas obsesivas por los personajes y las cosas que han sucumbido al paso del tiempo y a la muerte eran muy frecuentes en la literatura latina y vulgar de Edad Media pues desarrollaban el motivo, de origen bíblico, del «ubi sunt?» (o «¿dónde están?»).
Además de los recursos repetitivos ya tratados, el uso del plural da en estas estrofas un valor mayor de intensificación que el empleo del singular. Igualmente el predominio de sustantivos sobre el de verbos apunta al mayor relieve que tienen en estos versos los términos concretos, ya sean nombres propios («don Juan», «Infantes de Aragón») o comunes («galán», «damas», «amadores»,…), para así ejemplificar de manera más expresiva.
El lenguaje sencillo que emplea Manrique, que huye de la lírica culta y latinizante su tiempo, gira en torno a la nobleza cortesana: sus ocupaciones y sus diversiones («justas», «torneos», «tocados e vestidos», «aquel trovar», «aquel danzar»,…), sus personajes (el rey Juan II, los Infantes de Aragón o hijos de Fernando I el de Antequera). La adjetivación es escasa y siempre de manera pospuesta. Los epítetos «acordadas» y «encendidos» remarcan la expresividad del poema. Los verbos utilizados, con recurrencia aunque haya casos también de elipsis, están en pretérito perfecto simple («hizo», «fueron», «fue», «hicieron») cuyo aspecto perfectivo refuerza ese sentimiento de angustia y lejanía que se percibe en estas coplas.
Estilísticamente, por último, es reseñable el uso de las metáforas «verduras de las eras» de abolengo bíblico y muy expresiva a la hora de referirse al paso del tiempo; y «las llamas de fuegos encendidos» más tópica y corriente en la lírica cancioneril de su tiempo, pero empleada aquí con intención bien diferente.
Las Coplas de Manrique, en general, y las estrofas comentadas, en concreto, superan de manera clara la producción de la época por el uso expresivo y natural de la lengua, por el anuncio de valores humanistas y por no ceñirse a las limitaciones del elogio fúnebre, al reflexionar sobre los grandes temas de la lírica y de la filosofía moral.

jueves, 15 de diciembre de 2016

CERNUDA Y ALBERTI: LA EXPERIENCIA DEL EXILIO [#poema27]

La Guerra Civil Española supuso la dispersión y el final del grupo poético del 27. De los poetas que marcharon al exilio, recordaremos hoy a Rafael Alberti y Luis Cernuda. Sus poemas nos hablan de esa experiencia dolorosa del exilio, de las impresiones y emociones que se despertaron en ellos tras sufrir este desgarro después de una cruel guerra.
Rafael Alberti escribió el poema «Se equivocó la paloma» en París nada más terminar la guerra, recién exiliado y  sumido en un estado de desánimo e incertidumbre. El autor nos recuerda en La arboleda perdida, su libro de memorias, que no sabe cómo empezó a componer esta canción, en la que no veía ni rastro del estado de angustia en que se encontraba: «Era un misterio su aparición. Abriéndose vuelo en los cielos y campos de muerte que arrastraba conmigo, aquella paloma había llegado hasta mis manos, traspasándola con aire de escritura a una hoja blanca de papel que tenía en la mesa». Hay muchas interpretaciones que han tratado de descubrir el misterio de la equivocación de la paloma, de su alto vuelo amoroso en busca de su propio secreto, pero seguramente la que hagamos cada uno de nosotros también tiene su parte de verdad. El poema se recogió en su obra Entre el clavel y la espada de 1941.
Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que la calor; la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

En este otro  poema de Baladas y canciones  del Paraná (1954), Rafael Alberti recuerda con nostalgia la patria perdida a partir de unas nubes cuyos perfiles le han recordado el mapa de España.


Canción 8
Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!

Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.

Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.

Por su parte, Luis Cernuda vive la experiencia del exilio de otra forma y se plantea en el poema «Peregrino» (en Desolación de la quimera, 1962) el no volver a España y seguir libre hacia adelante sin ningún tipo de atadura con el pasado.

Peregrino

¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que te aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.